Esa chica tiene los brazos en cruz
en la pista de cemento
y se detiene, menos de un segundo,
en el aire y respira.
Esa chica tiene los brazos en cruz
para hacer el paso delicado
-yo la vi caer y levantarse,
dejaba una figura increíble,
no sé en qué parte del cielo-.
Pone los brazos en cruz y muere,
pero no muere, ¡qué se va a morir!,
es mejor que la cruz
de plástico que ayer levantaron
en la plaza y no sé quién la quemó.
27.2.12
18.2.12
15.2.12
Proust. Dos escenas de música nocturna (nuestra música)
(Por el camino de Swann, p. 47)
*
7.2.12
Hacer verdaderamente sonoras las potencias de la tierra
La canción de las muchachas de Das Lied von der Erde expresa la alegre emoción que siente un paseante "oriental" ante la presencia (la sombra) de unas muchachas en flor que juegan despreocupadas bajo el abismo de la luz del sol.
Esta encarnación tiene su antecedente “clásico”: el canto de las sirenas como llamada hacia la tierra (el peñasco que hace encallar); la promesa de una primavera desmoronada.
Th. Mann, en Doktor Faustus, también cuenta la historia de una demolición a partir de lo que sería, en el siglo XIX, un “canto de las sirenas”: Leverkühn es contagiado –la metáfora de la enfermedad es ineludible para pensar a la música tocada por el delirio de la forma- por una muchacha enferma de sífilis. (A sus canciones de amor loco, Wilcock las llamará con el nombre de un ciclo de canciones de Hugo Wolf: lo angelical trae el delirio, la confusión ("Pensé que era parte de Tu Reino, no me puedes culpar porque la amé").
Orfeo (la figura que inicia la ópera y que, de alguna manera todavía domina las legislación del arte) deja morir a la muchacha, porque la necesita muerta para hacer (poetizar) su música (Puccini, etc.).
Es hacia oriente (no podía ser de otra manera: de allí es el misterio) que Mahler escribe su canción de los dolores sobre un Oriente imaginario (para de Certeau, siempre habría un oriente, aun sin cruzáramos el Océano Pacífico y todos sus levantes).
Las niñas de la canción de la tierra sufren en su desventura feliz. Es evidente: morirán, serán abandonadas o mutiladas por aquellos que cuentan su historia o los poetas que programan sus desdichas. Bueno, siguen bailando en un manojo de eventos espectaculares y estúpidamente delirantes.
1.2.12
El rosario en el cuello de Tinelli
Las niñas están velando las armas.
Las niñas del conurbano velan,
cada una lleva un celular
encendido y esa luz tenue
repite en la vereda
que cada niña vela en la luz que le toca.
Las niñas están velando armas.
Cuando amanezca, les traerán
cajitas con comida
a estas niñas que velan.
Dos mujeres se acercan
a preguntar por el que viene
a las que aún están despiertas.
En los vestidos, ritmos
de esplendor plateado (los álamos),
letras que el viento a las espigas
hiere con besos rudos (su musiquita, que insistente
traía -a los severos templos de las catedrales más débiles-
la fortaleza de esas niñas y el brillante pliegue) del sol.
En los vestidos, ritmos
del mundo traducidos por las manos
de mujeres que miran las catástrofes
del dinero, las cuentas
del rosario en el cuello de Tinelli,
y la sangre en el cuello,
y las pibas calladas
en el asiento de atrás
de un coche fúnebre, quemadas
por el ruido sibilante
de las luces cromadas,
la silenciosa estrella Sirio
(¡ay, niños!) que en el cielo se quedaba
en la capilla de las antenas.
Nadie recuerda qué hacemos aquí.
Hemos visto a los ángeles y somos
testigos de los ministerios
de Dios. No las he visto
bajar los ojos negros, con el rimel
pintados, decir: ecce anquilla,
en los cañaverales
que brutales imitan
el esplendor de las espadas
que derrocaron a los capos
de la playa oeste.
Cualquier pastito es una ruina,
hoy no es un día cualquiera:
no ha caído ningún mercado asiático
y en occidente, una niña
ha vencido al guardaespaldas
de los anteojos espejados.
En la clínica, el ardor
de las muchachas que lloraban
por el espíritu de su provincia:
“sostenías la luz del mundo”,
les cantaban y les cambiaba
el color de los labios; ellas: duras.
El corazón tiene la lengua
sensitiva y se vuelca
sobre cualquier pecho, telitas
de luz made in la China.
Letra, espíritu, caridad de las bikinis
y el beso. ¡Interprétenlas!,
son el mártir perfecto.
Desnuda tierra adentro
con los piecitos entre pastizales.
“La veíamos joven, y creímos en no sé qué
de la muerte, que su dominios...”.
24.1.12
Elías*
23.1.12
Giacinto Scelsi - Antifona
6.1.12
"Y las palabras serán siervas de una extraña majestad. Es todo extraño" *
19.12.11
Ritmos íntimos
Hace poco, en una cena divina, dos jovencísimos y brillantes licenciados (un joven y una joven) me pedían -después de haber oído mi lectura- que no cayera en las "palabras" cuando persiguiera ciertos temas (básicamente, esa imaginaria relación compuesta por Literatura y Música). Pensé que las palabras no eran un problema en mi planteo; pero como hablé de "música verbal" di lugar a una interpretación algo diferente a lo que quise decir. Hacer entrar a las "palabras" -me decían- sería dejar el plano de la inmanencia para caer en el oscuro reino de "lo conceptual". Me quedé pensando...
En un momento, hablé de retórica -básicamente, de un figura retórica: la hipálage- para intentar explicar cómo Clarice Lispector "rozaba" la escritura de su última novela con una vida; lo hizo, dije, a partir de las posibilidades formales que la música le brindaba en espléndido (y terrible) vórtice que rozaba la escritura de la novela, en rica sinestesia, "contaminando" los atributos de la forma del relato con la vida inscripta en esa forma tocada por lo vivo.
También, había yo citado un hermosísimo fragmento de Mil mesetas, en el cual leemos una aproximación a lo que sería el contenido de la música. Esto último es una apuesta muy alta de Deleuze & Guattari: fue ponerle el cascabel a la "esquiva" música, conceptualmente hablando, y lo hicieron de una manera contradictoria, pero con cierta luz que necesita de las palabras para decir su misterio (una luz mínima, porque salvo el mediodía de Kitezh, entrevisto en la noche oscura del alma, toda Lumière excesiva mata) .
No se trata, necesariamente, de una vía negativa ("muero porque no muero"): pero es con palabras que se puede transportar e iluminar ese misterio. ¿Cuál es el contenido de la música?. Las palabras son como el canto de las aves, si sabemos oír con atención. Solo por las palabras podemos creer que dominamos el flujo del lenguaje. No somos capaces de hacer verdaderamente silencio, decía Heidegger (que supo callar). No puedo, aun cuando quiera, si estudio literatura dejar de usar palabras. Aunque comparta lo que me ellos me decían -yo busco una voz-, también siento que sobre las palabras se inscriben las ondas lumínicas y sonoras (la idea es de Daniel Link) que sólo la literatura puede realizar. La fuerza y la intensidad de esas ondas (Clarice lo hizo en A hora da estrela) es lo que permite inscribir una vida en la literatura. Como ocurrió con ciertas obras religiosas a las que se les puso música (el Stabat Mater, bueno, la Misa): la música descorre los sucesivos velos que las palabras ponen en escena. En algunas formas fijas, como el ordinario, cada época inscribe su drama, patetismo, dolor y alegría, en formas musicales que leen, tal como nosotros leemos, las palabras.
Es en el borde de las palabras (en el balbuceo, tal vez, en los deícticos que hacen entrar al lenguaje signos del afuera, en las figuras retóricas haciendo "sonar" al discurso sobre la extraña cuerda que hay entre las cosas) donde los cantos a ellas adheridos, como un resto latente de la canción de la tierra, la voix sacrée de la terre ingenue, rozan con particular intensidad -de las ondas a los rayos- el lenguaje semiótico de la humanidad y aparece así una voz (que es vida). (Quignard, en Butes, que es un lindo libro, aunque parece una parodia de sí, describe a este sonido -el de un grillo, en Mallarmé- como el "viejo registro oral akritos soprano del mundo primero".)
En el silencio entre las palabras -la segmentación es la herida de la vida en la escritura- es donde se puede inscribir una vida, dice Clarice. Ella sabía que no sería fácil, por eso estructura una imagen trinitaria en su última novela, una voz que es tres y es una (Clarice, Rodrigo SM y Macabea): para encarnar una imagen se debe recurrir a cierta retórica (en este caso, religiosa). Macabea, la pequeña ninfa nordestina de Clarice, es algo estúpida y principalmente musical, como Melisande: está hecha de fulgores mínimos, sonidos que son como la inminencia del sonido o la explosión supersónica -más veloz que el sonido-; Melisande y Macabea mueren sin pronunciar mas que palabras cuya densidad es la de la intermitencia de la luz impresionista.
Yo persigo una forma, chicos, y no hallo sino la palabra que huye... que lleva y oculta la vida, el ritmo de la tierra que salta en el tiempo del mundo. No quiero dejar la inmanencia, pero necesito la estética: la palabra rozada por la vida.
17.12.11
La ciudad invisible de Kitezh
Es cierto que la vía encontrada vuelve a perderse rápidamente; pero también es verdad que no se pierde definitivamente y que la volvemos a encontrar en todo momento, pues la impureza nunca es un estado y ningún hombre, por haber pecado una vez, merece el adjetivo calificativo de "impuro". No hay hombre tan hastiado, por corrompido que esté, que al menos no haya entrevisto una vez en su vida, y durante un divino instante, la Ciudad invisible de Kitezh, mejor dicho: la ciudad casi invisible, apenas visible y a veces misteriosamente audible cuyas campanas repican en la inmensidad de la noche, la ciudad cándida donde el sol del mediodía ya no proyecto la sombra de las cosas y donde la virgen Fevronia, vestida de luz y de lino inmaculado, hace su entrada entre las flores y las oriflamas. "Subo..., todo es blanco" (Le Martyre de Saint Sébastien, V.2: "El paraíso"). Esta Kitezh de luz está en el fondo de nuestros corazones: cualquier hombre puede encontrarla, en el espacio de una circunstancia y en la simplicidad de un corazón virginal y revivir de este modo la primera aurora del mundo: entonces, se convierte, durante un minuto, en el que va y avanza durante el día claro como si paseara por los campos.
Vladimir Jankélévitch - Lo puro y lo impuro, trad. J. M. Fava, Buenos Aires, Las cuarenta, 2010
8.12.11
Rubén Darío - La espiga
6.12.11
Des Canyons aux étoiles...
Messiaen, O. Technique de mon langage musical, citado en: Willems, E. El ritmo musical, trad. V. Hemsy de Gainza, Buenos Aires, EUDEBA, 1964, pág. 146
5.12.11
Una sed de ilusiones infinita...
25.11.11
Los lectores peligrosos
11.11.11
Messiah
3.11.11
1.11.11
Léon Bloy (versión criptocatólica de Marosa di Giorgio)
Las rosas que tú cortas, son, a pesar tuyo, otros tantos ejemplares visibles de la Roca con pistilos de dolor, de donde surgiera la Fuente de Sangre que corre sobre ti, hará pronto dos mil años. Cuídate solamente de no pinchar tus lindos dedos, porque nada hay más parecido a la Corona de espinas que un ramo de rosas.
21.10.11
"No me maten, hijos míos"
18.10.11
14.10.11
27.9.11
¿Música? ¡No! No cierres mis heridas -mis sentidos- al infinito abiertas, sangrando anhelo.
14.9.11
Rilke y el Mesías
12.9.11
After sangre (determinado rumor, 2011)
¿Qué es Determinado Rumor?
DR> editorial digital que edita literatura contemporánea en formato ePub.
¿Cómo se distribuyen y se difunden los títulos del proyecto?
Todos los libros de DR> pueden descargarse de nuestra web desde tu computadora, teléfonos móviles o tablets usando los short links y los códigos QR que se encuentran en la página llamada “Determinado Rumor” que incluimos en cada uno de los libros.
2.9.11
Canzonetta - P. P. Pasolini
La Primavera duerme ligera
sobre la tierra frente al mar.
Ha muerto ayer por la noche,
y sin embargo es inmortal.
Mil veces yo he visto
su fin: pero ahora no sé
si es un tiempo del mundo,
o si es solamente luz.
Duerme. No vive y no muere: duerme.
Algo duerme, brillando frente al mar.
31.8.11
Asesinar a un instante, a la vida
30.8.11
Vivo en la Unión Soviética de mi espíritu
16.8.11
No sé. Estoy perdido, también (Dos versiones del primer acto de Pelléas et Mélisande)
11.8.11
Noche oscura del alma (Ruslana)
30.7.11
25.7.11
Pop gnóstico
En ese destello (aun mundial), crece algo de lo que nos salva.
Visto en @daniumpi
23.7.11
"que hace pasar algo del No-ser a la existencia"
14.7.11
Martín Brauer y el lenguaje
http://www.rojas.uba.ar/cursos/cultura/letras_comunicacion.php
por Martín Brauer
http://www.rojas.uba.ar/cursos/cultura/letras_comunicacion.php
Este curso está dirigido a aquellos que quieren conocer los secretos del humor literario. Por lo tanto no es necesario ningún requisito previo para participar en el mismo. Como el curso es intensivo, se recomienda la asistencia a todas las clases y la lectura de todos los textos que se comentan durante el curso. Se leerán textos de Mark Twain, Chesterton, Edgar Keret y otros autores y se debatirá en torno a los siguientes ejes: ¿se puede hacer humor con cualquier tema?; ¿es el humor una herramienta libertaria? ¿el humor inteligente es menos desopilante que el humor básico? El objetivo del curso es que, al finalizar el mismo, el alumno conozca los principios básicos del humorismo literario y los pueda desarrollar en un escrito propio.
2.7.11
Fray Luis de León - En la Ascensión
17.6.11
Como si las estrellas se pusieran a cantar una tonadilla de cencerros de vaca, una tonadilla de pastor, o más bien al revés:
los cencerros de vaca se ven elevados de repente al estado de ruido celeste, o de ruido infernal, infernales.
"O", del Abededario de Gilles Deleuze (fragmentos)

... Schönberg, y me acuerdo de que, en aquella época, no hace tanto tiempo, podía poner las piezas para orquesta, pero quince veces seguidas, quince veces seguidas, era... conocía los momentos que me turbaban, y en ese momento, al mismo tiempo encontré a Berg y... entonces, él me hacía... sí, lo habría escuchado todo el día. ¿Por qué? Bueno, creo que era también una cuestión de relación con la tierra. A Mahler sólo le conocí mucho después. Se trata de la música y de la tierra, vaya. Si estudiamos eso en los músicos muy viejos, lo encontramos en todos ellos: la música y la tierra. Pero que la música arraigue en la tierra hasta tal punto, como sucece en Berg y en Mahler, es algo que me parece turbador, sí. Hacer verdaderamente sonoras las potencias de la tierra: eso era Wozzeck para mí. Se trata de un gran texto, porque es la música de la tierra, es una gran obra...
Claire Parnet:
Y los dos gritos; te gustaban muchos los gritos de Marie...
Gilles Deleuze:
Ah, los gritos. Bueno, para mí, hay una relación entre el canto y el grito en torno a la cual, en efecto, toda aquella escuela supo replantear el problema. Pero los dos gritos –no me canso del grito, del grito horizontal que roza la tierra... en Wozzeck.
Barroco para principiantes

De:...
Para: Diego Carballar
Enviado: lunes, 30 de mayo, 2011 20:31:18
Asunto: preguntas
hola diego, al final me cope con sorjuana, tengola poesia completa y un libro de octavio pas q como poeta no me cabe pero este es un libro sobre sorjuana q esta muy bueno y se llama las trampas de la fe.
bue, mi pregunta y pedido de ayuda e (espero no ser pesada y que me preguntes siempre cualquier cosa q necesites) es con lo de la metrica...
y el libro de paz no tira una al respecto ¿que onda, eran formas fijas que se usaban en ese momento?
tampoco se nada de gongora, que segun dice paz la influencia en cuanto a la forma
y de ahi pasamos al barroco. no se nada
hoy esuve leyendo unas entrevistaos s a lezama lima (en los famosos libritos celestes de cabecera) y me re cope.
¿estaran en internet esas entrevistas? busque sin exito
pero el barroco que es?
en lo que puedas ayudarme diego. algun concepto clave como pa encarar esto, algun texto muy pa principiantes
-
De: Diego Carballar
Para:...
Enviado: lunes, 30 de mayo, 2011 22:57:07
Asunto: Re: preguntas
No sé...
Si no tenés idea, empezá por buscar en lo que te arroje google (y wikipedia). Lo mismo con la métrica -indispensable para tratar con esta poesía. Acerca de métrica podés conseguir muchísimo en internet. Qué sé yo: poné "métrica española siglo de oro" y buscá.
Si me preguntás algo más puntual, por ahí podré orientarte mejor. Como es una técnica, no hay tanto -o sí, hay muchísimo-, quiero decir: un soneto es un soneto, un endecasílabo tiene unas formas determinadas, en español, por el orden acentual (el endecasílabo sáfico -por la poeta Safo- lleva acento en cuarta, octava y décima)... Te copio un célebre poema de Góngora
Mientras por competir con tu cabello,
oro bruñido el Sol relumbra en vano,
mientras con menosprecio en medio el llano
mira tu blanca frente el lilio bello;
mientras a cada labio, por cogello,
siguen más ojos que al clavel temprano,
y mientras triunfa con desdén lozano
del luciente cristal tu gentil cuello;
goza cuello, cabello, labio y frente,
antes que lo que fue en tu edad dorada
oro, lilio, clavel, cristal luciente,
no sólo en plata o viola truncada
se vuelva, mas tú y ello juntamente
en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada.
Barroco es un término muy amplio, de ninguna manera podría reducirlo aun mail, a esta hora... Es una manera de escribir (tal vez de vivir) que fue única y a la vez no deja de ser actual. Sería posterior al renacimiento español, una tensión de las técnicas, motivos, formas (los poetas españoles renacentistas clásicos son Garcilaso de la Vega y san Juan de la Cruz -aunque por la cuestión mística, san Juan ya se derrama en barroco); al renacimiento lo sigue lo que se llama barroco, y luego el manierismo. Góngora, que es el poeta barroco por excelencia, el más osado, el mejor de los delirantes cantores de la lengua, es -técnicamente hablando- un manierista; a lo último llega a un grado de sofisticación inaudito. Yo vivo pensando en Góngora y san Juan.
Aunque estoy escribiendo poco, no puedo escribir (debido a una serie de sucesos desafortunados) nada en poesía que no respete algún modelo métrico castellano (!)... ¡qué le voy a hacer!
En la base de la métrica está la poesía antigua, las vocales breves y largas (lo que sería en nuestro idioma sílabas tónicas y átonas). Vos, al componer canciones, hacés uso de estas técnicas. Nunca me fijé, pero estoy seguro que mucho de lo que escribís se amolda al ritmo de los versos ritmados. No creo, de ninguna manera, que esto explique a la poesía; sino que es una cárcel leve y breve que es música y que nos conecta con una comunidad de muertos, un rastro que aun hoy respira y se renueva.
(Vuelvo a recomendarte que leas lo que salga en una búsqueda sencilla, si me decís que no sabés nada... o que busques en el centro virtual cervantes y visites las páginas que tienen armadas sobre estos poetas; hay cosas buenas, muy buenas ahí). La lengua poética de Góngora fue determinante para la poesía de América (entre otras cosas, por sor Juana) y encontró en estas tierras un umbral que, luego de un par de siglos, conecta con la escritura de Lezama Lima, Severo Sarduy y Perlongher. Pero es necesario tener la experiencia de Góngora, san Juan, sor Juana, Quevedo por supuesto, ese misterio de la lengua que fue el Siglo de Oro español para afinar el oído.
Góngora, Quevedo, Lope de Vega, Calderón, el mismo Cervantes son milagros de la poesía que, por suerte, podemos leer directamente y paladear la belleza, sentirla cada vez que la leemos sin que nos la cuenten. Es poesía hermosa e interminable. Otro poeta, renacentista en este caso, se fray Luis de León. También, maravilla. El cielo es San Juan.
El contexto político de estos poetas era el del Imperio Español en una crisis financiera terrible, pensá que es alrededor de 1600 que escriben (algunos un poco antes, otros un poco después), el de la Contrarreforma -la reorganización de la Iglesia Católica -que perdería su poder secular-, la Inquisición, etc.), motivos políticos, religiosos, espirituales y culturales importantísimos (doy por descontado que el libro de Paz trata de esto) que tocan estos poemas.
Si son tan maravillosos es por la vida que late en ellos, por todo lo que resuena.
Por supuesto que, en última instancia, nada de eso importa; sino que importa la maestría con la que buscan la metáfora, el ritmo que ilumina la oscuridad de la expresión, dar con la materia que es la (desnuda) vida.
En fin, el tema me apasiona.
Para ordenar algo:
Buscá y leé (en este orden) sobre Renacimiento y Barroco. Garcilaso de la Vega, san Juan de la Cruz, fray Luis de León, Lope de Vega, Luis de Góngora y Argote, Francisco de Quevedo. Romance, Soneto. Versos de arte mayor. Versos de arte menor. Para el contexto: Contrarreforma. Poesía mística española.
Hay textos escolares sobre todo esto y es un vagón de dinamita.
Bienvenida al mejor de los mundos posibles.
Un beso,
don Diego de Carballar











