Anoche, cuando Eloísa se quedó dormida, miré hacia oriente y, de pie, repetí unas palabras milenarias. No sé si fue un rezo, fui sincero y leí con atención lo que estaba escrito en un archivo del teléfono. Al acostarme, leí, también del teléfono, una propuesta del teatro La Fenice: escuchar, registrar y reproducir los sonidos de la noche. Me gustan los ritos, los movimientos rituales, las formas de vida.
La guerra del Paraguay
-
por Daniel Link para *Perfil*
La primera hipotética entrada intensa de mi “Diario del Mundial” estaría
dedicada a Paraguay, que acaba de derrotar heroica...
No hay comentarios:
Publicar un comentario