Anoche, cuando Eloísa se quedó dormida, miré hacia oriente y, de pie, repetí unas palabras milenarias. No sé si fue un rezo, fui sincero y leí con atención lo que estaba escrito en un archivo del teléfono. Al acostarme, leí, también del teléfono, una propuesta del teatro La Fenice: escuchar, registrar y reproducir los sonidos de la noche. Me gustan los ritos, los movimientos rituales, las formas de vida.
Andrea Zanzotto, Elegía pascual
-
Andrea Zanzotto, “Elegía pascual”, en *Dietro il paesaggio,* 1951.
Pascua ventosa que subes a los crucifijos
con toda tu palidez desesperada,
¿dónde está ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario