5.11.14

Daniel Link, catedrático, escritor, crítico de ópera

Cuando Sarastro entra en escena, lo hace atravesando todas esas figuras geométricas superpuestas, que dan la clave del asunto: ¿cómo diagramatizar el cuerpo, cómo transformarlo en una máquina abstracta, como llevarlo al plano de inmanencia donde la música (la harmonía) tiene su sede y donde cesan todas las interpelaciones? ¿Cómo resolver la cuadratura del círculo (la fricción entre el pensamiento mágico y el pensamiento racional, si se quiere)?

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