12.7.14

Un sueño

La ciudad está a oscuras, debido a un gran corte de luz como los que suelen ocurrir en verano. En el Teatro Colón, debuta una niña de 9 años. Es una intérprete brillante. En el juego de identificaciones narcisitas y perversiones (me demoro en los rincones oscuros del teatro, en las zonas a medio iluminar y entre los armónicos de los instrumentos), en la oscuridad de la noche, me identifico con esa niña que, a cincuenta cuadras de donde estoy, toca al piano el Concierto Nº1 de Beethoven. Está vestida con un vestido rojo, porque así se visten las niñas. Yo estoy un poco asustado por la falta de luz, la música, el tiempo bochornoso. Mi andar es fingifo, como de niña por el bosque.

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