16.5.14

Un paso sobre la Luna

Algo más todavía sobre el título [Un paso sobre la Luna]: la luna, dice Vandier en su Religión Egyptienne, habría sido creada por el dios sol para que lo reemplazara durante la noche. Ra eligió a Thot para ejercer esta función de suplencia. Como se sabe, Thot era el dios de la escritura y por esta razón, para la palabra o más bien para el Verbo, la figura fugaz, inasible, del suplemento, de la usurpación. Durante milenios, entonces, y (señalémoslo con violencia) hasta una época reciente (pero esta época es el tiempo técnico en cuyo interior nos interrogamos de manera irreductible: un tiempo que no tiene línea, un tiempo fuera de línea cuya rotación y progresión nos están a medias prohibidos todavía), la escritura habría sido respecto del sol (logos, habla, razón, vida, bien, padre) esta luna muerta constreñida a la reflexión, este espejo rocoso cuya faz escondida, femenina, su propia superficie —contemporánea de la formación de .la tierra antes del hombre— no aparecería de cerca, no sería vista, hollada —o violada— más que en el presente y para el futuro. El paso del primer hombre sobre la luna, pensémoslo con cuidado, es el paso. —irrealizable al descubierto— sobre el estado inicial de la tierra, y este paso exorbitante, esta confusión de huellas sin viento para borrarlas, se conecta con la "noche" de la que la luna constituiría, si puede decirse, el reverso. Con un cierto saber acerca de la muerte. Sólo la escritura puede dar cuenta del desplazamiento que se vislumbra en esta serie de elipses, sólo ella puede inscribirlo en su práctica nocturna y suplementaria. Después de esta digresión podríamos leer mejor una frase tan insólita como: "En todos los sentidos de la palabra, la escritura comprendería el lenguaje."


Phillipe Sollers, en la introducción ("Un paso sobre la Luna) a De la gramatología.

No hay comentarios.: