13.9.12

2001 (de septiembre a diciembre)




Eso está muy bien, comienza con un terremoto, aves y
serpientes, un avión Lenny Bruce y no tiene miedo.
Ojo de un huracán, escucha a sí mismo churn - mundo
sirve a las necesidades de su propio maniquí, atender a sus propias necesidades. Alimentar
si fuera una fuerza auxiliar Speak, ronco, no,, la Escalera
comienzan a luchar con estrépito por temor altura. Alambre
en un incendio, lo que representa siete juegos, y un gobierno
de alquiler en un sitio de combate. A la izquierda del oeste y entrando
a toda prisa con las furys respirando en su cuello. Equipo
por los reporteros del equipo desconcertado, triunfó, atado recortada.
Mira que jugar bajo. Bien, entonces. Uh oh,
desbordamiento, población, la alimentación común, pero que va a hacer para ahorrar
usted mismo, usted servir. Mundial sirve a sus propias necesidades,
escucha a tu corazón muñeco de purga con el rapto y
el venerado y el derecho a la derecha,. Usted vitriólico,
patriótico, golpe, lucha, luz brillante, sintiéndose bastante
mentalizado.

Es el fin del mundo tal como lo conocemos.
Es el fin del mundo tal como lo conocemos.
Es el fin del mundo tal como lo conocemos y me siento bien.

Seis de la tarde - hora TV. No se deje atrapar en el extranjero
torres. De tala y quema, volver, escucha a sí mismo
pérdida de clientes. Bloqueo en ella, uniformadora, quema de libros, la sangre
alquiler. Cada motivo escalar. Incinere Automotive.
Encienda una vela, la luz de un motivo. Renunciar, renunciar.
Mira tu enamorado talón, aplastado, uh-oh, esto significa que no hay
temen caballero. Renegade alejarse! Un torneo,
torneo, un torneo de mentiras. Me ofrece soluciones,
me ofrecen alternativas y rechazar I.

Es el fin del mundo tal como lo conocemos.
Es el fin del mundo tal como lo conocemos.
Es el fin del mundo tal como lo conocemos y me siento bien.

La otra noche soñé con cuchillos, continental
deriva división. Las montañas se sientan en una línea, Leonard
Bernstein. Leonid Brezhnev, Lenny Bruce y Lester
Bangs. Fiesta de cumpleaños, pastel de queso, mermelada de frijol, ¡bum! Usted
simbiótico, patriótico red, error golpe, ¿no? Derecha.

Es el fin del mundo tal como lo conocemos.
Es el fin del mundo tal como lo conocemos.
Es el fin del mundo tal como lo conocemos y me siento
bien ... bien ...

(Traducción automática de google.inc)

4 comentarios:

Blopa dijo...

A ver si estás de acuerdo conmigo: ¿No pareciera que hubo un decadentismo noventoso, como lo hubo en el siglo XIX? Hay toda una estética de videoclip de los 90´s - casi todos de Samuel Bayer - que en un momento se acumuló demasiado y quedó algo lejana. "Losing my Religion" es un buen ejemplo - de los mejores -, pero acá me parece que ha ya había algo, mucho menos refinado, más performático. Pero son literal y materialmente los restos de una cultura, y un chico que juega punk con ellos. Muy bueno el programa.

Diego dijo...

Sí, Pablo. El videoclip era una acumulación imaginaria, superponía registros, estéticas, a veces, la música era una excusa para la catarata... ¡Losing my religion! Tenés razón, era todo tan recargado, decadente, con ese san Sebastián que vendría a ser el hermano santo del chico de este video. Lo que me pasa con esta canción es que me quedó acoplada a los sucesos del 2001 (el internacional y el casero). Es un viaje emotivo, simbólico e imaginario; pero es la voz de Stipe la que tiende una cuerda que llega a aquellas jornadas de cambio, incertidumbre y agitación. De casualidad entré a la versión traducida de la letra y la primera línea me resultó elocuente: "Eso está muy bien, comienza con un terremoto, aves y serpientes, un avión..." El video (no tan refinado, es cierto) por suerte se adhiere a la música, pero como en un libro ilustrado, apenas la acompaña con una imagen que representa, lo sabemos bien, uno de los contenidos de la música: "un niño juega, un niño muerte...".

Blopa dijo...

Desde ya, a ambos nos ha disparado cuestiones diferentes la misma cosa. Pero son percepciones diversas que no por eso están distanciadas. Creo que en el período 1999-2003 se vivía efectivamente sobre los restos de una cultura, que no excluye a los cuerpos que conforman esos restos. Y la sensación era esa: la conciencia de un final en tiempo real. Los niños siguen jugando, entre la calesita y su madre, como contaba Benjamin.

diana bz dijo...

...los otros días justo pensaba en esta canción...
nunca había buscado la letra.