30.3.12


¿Viste a la furibunda sangre darse
un cervatillo solitario en lance
en su belleza negra y remontar
a su inmortal desplante, sin peligro
sobre el vapor sonoro del asfalto?,
¿los suspiros de chicas que han venido
a ver la encarnación de las esencias
que en la cruz de este día se movía
entre los prados de ambulancias blancas?
Fajaban nuestros pies las delicadas
briznas de un salmo viejo, y miramos
las raíces, las nubes con amor.
¡Qué extrañas, las figuras! Son espigas
derramadas en cien vasos de alcohol,
que en el baño se peinan y se arreglan,
frente al helado espejo fluorescente.
Estampita amorosa, en la llanura
les besa la mejilla, el mundo; es una
carroña,
el mundo es (¡ay!) una sangría.

2 comentarios:

alejandro mendez dijo...

¡Qué bueno, Diego!
Abrazo.

Diego dijo...

Ale, es una 2º versión de un fragmento del poema 01.determinadorumor.com.ar
¡Gracias!