9.11.10

Confesiones I, 3

¿Entonces te contienen el cielo y la tierra, puesto que tú los llenas? ¿O los llenas y sobra, porque no te abarcan? Y ya llenos el cielo y la tierra ¿adónde derramas lo que sobra de ti? ¿O es que no necesitas ser contenido por nada, tú que contienes todas las cosas, ya que lo que llenas lo llenas conteniéndolo? Porque no son los recipientes los que están llenos de ti los que te hacen estable; pues aunque se rompan, no te derramas. Y cuando te derramas sobre nosotros, no estás tu caído, sino que nos levantas a nosotros, ni quedas tú esparcido, sino que nos recoges a nosotros. Pero todas las cosas que llenas, ¿las llenas con totalidad de ti? ¿O acaso, como todas las cosas no pueden contenerte entero, contienen una parte de ti? ¿Y todas contienen la misma parte a la vez? ¿O bien, cada una contiene una parte, las mayores una mayor, las menores una menor? Luego, ¿hay una parte de ti mayor, alguna menor? ¿O está todo entero en todos lados, y ninguna cosa te contiene todo?

San Agustín, Confesiones, Trad. G.A. Piemonte. Buenos Aires, Colihue, 2006

1 comentario:

carla dijo...

diego, leíste el libro de rozitchner sobre las confesiones?