1.5.08

01 de mayo - - Música pegadiza - Pier Paolo Pasolini



El ritmo veloz y saltarin es un ritmo mental
que humilla al carajo
y lo relega a su mísero papel de órgano carnal;
mientras que el corazón, sí, él, y la mente
sacan fuerza de él
y tienen miedo de perderlo;
pero el dinero es eternamente extraño; el cuerpo sigue siendo pobre
el cuerpo sigue siendo pobre-
que si alguien entona una melodía el órgano anatómico
que tienen el niño, el hombre adulto y el viejo-
la tragedia está en el ansia de lo que no se da en suerte;
pero la melodía obliga al corazón y a la mente
a tener como compañero del destino el carajo;
que rebosa de prestigio, primero absoluto en las nostalgias
y en las fatalidades.
El alma está empobrecida por el dinero;
pero lo que cuenta es el cuerpo;
cuya pobreza es garantía de riqueza-
y en efecto, él lleva como don la muerte.
En un tiempo, por encargo de los poderosos
¡Hubo quien compuso sus obras puro y próximo a Dios!
¡Ahora ya no!
Quien es deshonesto con la no-Verdad también es de deshonesto con
la Verdad.
El ritmo saltarín es un ritmo de Corte y de Iglesia.
Las melodías las cantan los pueblos.
Lluvia y viento, alguna flor blanca
y los pueblos cantaban melodías
en las que el carajo hacía morir de melancolía.
La riqueza tenía su ritmo saltarín y precioso
no pedagógico. Pero el cuerpo está con el pueblo
el cuerpo está con el pueblo
el cuerpo está con el pueblo.


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--traducción: Ángel Sánchez-Gijón

1 comentario:

toto scurraby dijo...

el cuerpo está con el pueblo