8.2.08

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Hace el río lento, el mismo cuerpo
no es un dios, aunque domina con el aliento
las iglesias y los contrabandos, la selva
no cambia, aunque cambia y lava
un grupo de fieles, la ropa sucia del Interior
son marcas que lava el agua de dios (allá:
alto) a pesar de ser fuertes y niños –las nenas
les regalan flores a los que fueron
bendecidos por la violencia
del agua instituida –la leve inclinación de la llanura
empuja a todo el pueblo
-¿al mismo río dulce?, levemente
antes de que la tibia tarde seque la ropa
y huelan a pasto -el olor que tienen
las flores silvestres- los espíritus y radares que señalan Posadas.

2 comentarios:

anónimaux dijo...

bueno che esto}
bueno eh

bueno


bueno chau

diego dijo...

bueno, ¡gracias anonimaux!