25.2.08

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En el enorme galpón hay dos carteles donde
centellean modelos tan espectrales...
mueven las manos y arquean los ojos
por algún sencillo artefacto
al movimiento de las señales de tránsito
y la madrugada es una imagen nublada
que va del campo empapado y gris
de rocío, a los cadáveres de alimañas
con hormigas coloradas, una chica
cansada se tira y queda desmayada
ante la mala espina que le daban las sandalias
y las uñas embarradas, un alcohol fantasioso
sube por el vapor de su garganta -la pinta
de los caballos pastando mete miedo
pero son inocentes,
-el sabor de la intemperie
es el de un vestido de fiesta, arrugado
indiferente a la conciencia que le movía.

4 comentarios:

diego dijo...

la jaula, es un chiche de gumier maier

el orden del poema, no sé todavía

sushi punk dijo...

(desde la clandestinidad)

soy la chica cansada en este preciso momento.

jqn dijo...

hermosos vahos
soy los caballos que vi hoy a la tarde o esos otros.

anónimaux dijo...

uh, bueh!

otro poemon


salu!