10.3.07

La pelea




Siempre que ¡pego el cabezaso! y cuando "ya bien, varón" me deshaces, lo mismo: la indecencia del dolor es indiferente.

Tengo a mano las normas de autoayuda, televisión, verdad o género heredadas a los ponchazos, en la escuela, con los adultos o mis padres (y madres) y mi psicología, hechos de incendios emocionales y cicatrices chiquitas.

O, como opción, repetir escenas de mi televisión favorita: decirlas, no interpretarlas para un par de cuervos princesitas, como decir: "no soy de tu raza", o algo parecido.

1 comentario:

nat dijo...

¡fc, lind!
es hermoso lo triste, cuando lo decís vos...